16 nov. 2009

Se dice que la mayoría de las alegrías que nos da la vida, así como la mayoría de los disgustos, proceden de la misma fuente: el noviazgo. De hecho, existen pocas cosas que puedan producirnos tanta felicidad o tanto dolor.
Por cada noviazgo que naufraga, infinidad de parejas permanecen a flote en aguas estancadas.