23 jul. 2010


Amor mío, desde hace un tiempo te he notado distante conmigo, dime: ¿Ya no me quieres? ¿Por qué en tus ojos ya no hay ternura? ¿Ni besos en tus labios?...
¿Acaso me has olvidado ya? ¿Por qué tengo que sufrir tanto por ti, Amor, si el amor es alegría?
No te pido nada más que respuesta a estas preguntas, yo no quiero que estés conmigo si lo haces solo por miedo a la soledad.
Prefiero que me digas mil veces que ya no me amas a que me digas “te quiero” si es mentira.
Yo haría cualquier cosa para que tú estés a gusto conmigo, pero no contra tu voluntad.
Has hecho tanto por mí, que aún cuando me odiaras guardaría tu recuerdo como un valioso tesoro en mis memorias. ¿Qué habrá en tus ojos, qué ya no me miran como antes? No importa si no quieres contestar, de todos modos conozco ya tus respuestas.
Quién mejor que yo, para interpretar tus largos y dolorosos sigilos a mi lado.